Phibrizoq’s Boludeces ¡Blog Edition!

¡Todas mis boludeces de mi vida!

12

de
Noviembre

Boogiepop Phantom: un animé filosófico

¿Por dónde empezar a hablar en una serie donde el tiempo "no existe"? Boogiepop Phantom fue transmitida por primera vez en Japón en el año 2000 por TV Tokyo, estando basada en un best-séller nipón llamado "Boogiepop wa warawanai" (Boogiepop nunca ríe). Este animé tiene una estética muy peculiar: todos los capítulos excepto el último, se ven en un color sepia, y con los bordes de la pantalla redondeados. Estos detalles contribuyen al ambiente de suspenso de Boogiepop Phantom.
Hablemos un poco de la narrativa: mencioné antes que el tiempo "no existe"; a lo que me refiero es que los hechos del animé están desordenados, al modo de Kill Bill, sólo que mucho más retorcidamente. Esto se debe a una idea del filósofo de la serie, Seiichi Kirima que menciona que el tiempo no existe, que todo sucede en un mismo momento, y son los recuerdos los que nos dan la impresión de pasado y presente, estableciendo vínculos temporales entre los eventos.
Esta característica hace de Boogiepop Phantom una serie muy difícil de comprender, ya que debemos armar un rompecabezas con todos los sucesos y ordenarlos para empezar a entenderla.
El primer capítulo comienza mostrándonos un apagón en Asahi, ciudad donde transcurre la historia, seguido de una gran columna de luz que aparece en la ciudad por unos minutos. Este hecho constituye el punto central en la historia, ya que todo los sucesos narrados anteriores al pilar de luz, aparecen como "X años atrás".
Ahora habiendo explicado muy brevemente los conceptos de esta serie comenzaré con el análisis.
Boogiepop Phantom posee un gran abanico de patologías, temas y filosofías diferentes que son mostradas en cada capítulo. También hay crítica a la sociedad actual en muchos aspectos. Una de las temáticas que aparece en el primer capítulo es la repulsión a la vida y al mundo modernos sin objetivos; Moto Tonomura, la protagonista de este episodio, sufre una patología obsesiva-compulsiva: la de lavarse constantemente las manos para mantenerse limpia.
Moto se ve disgustada cuando su mejor amiga besa a un chico en un karaoke. Esto es porque se ve asqueada por la actitud del mundo moderno en que, entre muchísimas otras cosas, la sexualidad ya perdió sentido, ya que en la repetición y en el descuido constante se banaliza y deja de ser algo relevante. Es por eso que se lava las manos, lo que busca es no ensuciarse por el mundo moderno, aquel en que se promueven tantos valores irresponsables, aquel que es tan apático.
Moto pregunta al ver a unos conejos: "¿Por qué viven si de todos modos van a morir?". Con este interrogante, ella siente que ya la humanidad perdió el sentido de la vida, y que ya no tiene importancia. La mayoría de la gente en este mundo no provoca ninguna diferencia en él, en cambio, deciden tener una vida fácil sin metas ni objetivos.
Hay otro personaje que también es afectado por esta temática: Mamoru Oikawa.
Cuando era pequeño, los padres de Mamoru no lo apoyaban en sus decisiones (esta es otra temática importantísima en Boogiepop Phantom: la declinación de la paternidad) y su padre rompió la promesa de asistir a verlo en una obra de teatro del colegio por trabajar en la construcción de un parque de diversiones llamado Paizzley Park, que nunca fue terminado. Al crecer, el chico ve una gran inutilidad en este parque, no sirve para nada, no produce nada, y no hace ningún bien al mundo y por eso piensa que todo lo inútil debe ser destruido.
Luego del incidente de la columna de luz, vemos que Mamoru parece haber obtenido el poder de destruir las cosas que quiere. Es aquí cuando se desata el caos. Una de las escenas más crueles las vemos cuando, queriendo mostrarle a su hermana sus poderes, destruye a un gatito que pensaba "inútil" en el mundo. Su punto de vista es que el mundo real tiene demasiadas cosas inútiles y por eso lo odia.
La conclusión final de Mamoru es traumática: se da cuenta que él también es inútil, ya que no produce nada por el mundo, sólo destruye.
Otro caso más es Hisashi Jonôchi, un joven que desde chico quería ser un héroe, para contribuir a la sociedad de una forma importante. Cuando es adolescente, elige ser un gran deportista para reflejar su heroísmo, pero no se da cuenta que éstos no son verdaderos héroes, sólo son héroes ornamentales, que para lo único que sirven es para el entretenimiento. El shock le llega cuando, por culpa de un tumor, se ve imposibilitado a acometer esta tarea.
La doctora Kisegi, quien en realidad es una asesina serial y hace experimentos de mutación, le da un "medicamento" que no cura su tumor, pero adquiere un "poder": el de quitar la tristeza y culpa de los recuerdos comiendo unos "insectos" que sólo él puede ver. De lo que se da cuenta más tarde es que no sólo quita esos sentimientos, sino que también quita los recuerdos, ya que su padre, al que previamente le había comido los insectos, olvida el fallecimiento de la madre de Jonôchi.
Sin embargo, él se siente útil a la sociedad llevando a cabo esta tarea, y por lo tanto, héroe.
Este poder luego se convierte en manía, se vuelva adicto al heroísmo, sin tener en cuenta que realmente, no ayuda a nadie, ni siquiera a él mismo. Lo que la serie plantea es que el hombre ya no vive para ser útil, sólo vive para tener fines consumistas y decorativos.
En Boogiepop Phantom, hay bastante ausencia de padres y aparecen como pésimos ejemplos o extremadamente fríos. Esto es porque la serie plantea que los padres hoy en día se han vuelto en seres que no aportan nada a sus hijos salvo seguridad financiera.
Es el caso de Yôji Suganuma, un adolescente que, porque su padre lo vivía desvalorizando al no irle bien en la escuela, trata de evadirlo y finalmente evade a la sociedad entera. Por este motivo, para llevar a cabo acciones sociales, utiliza un videojuego de simulación de citas, en el cual se emula a una novia con la que puede tener una relación sentimental. Luego sufre un brote psicótico al abusar de una droga, la "Type-S", y confundir el mundo real con el virtual.
También lo vemos en Shizue Wakasa, una chica que lo único que aporta su madre es dinero, olvidándose de educar correctamente a su hija. A Shizue le da más asco cuando ve a su madre teniendo relaciones con su jefe para conservar el trabajo, ya que además ella lo ve como una traición a su difunto padre, y es aquí cuando se encierra en su cuarto y estudia constantemente sin sentido para evadirla. Cuando la Sra. Wakasa se da cuenta de esto ya es demasiado tarde: lo hace cuando lee el diario de su hija, una vez que había sido asesinada por la doctora Kisegi.
Otro tema relacionado es como nos vamos olvidando de lo que importa cuando crecemos. Cuando se es chico, la premisa es simple: "Hacé algo y disfrutalo". Esto se traduce en la adultez como trabajar en algo que uno disfrute y que también contribuya algo, pero parece que los adultos lo han olvidado, y entonces eligen el camino fácil: un trabajo sin sentido que no les gusta ni les parece productivo salvo en el aspecto económico. Sin embargo, llegan a un punto en que se convencen que realmente lo disfrutan
El caso de Saki Yoshizawa refleja esto y la perdida de objetivos, que de chica adoraba tocar el piano, y a medida que crece ve en esto una manera de hacer dinero. Sin embargo, la prestigiosa Academia de Música de Tokio la rechaza, y Saki se siente culpable porque sus padres prefirieron pagarle las lecciones de piano antes que comprar un auto nuevo. Es aquí cuando conoce a Poom Poom que le ofrece un globo para sacar su niño interior. Ella lo acepta, y una vez que Poom Poom se lleva al niño con él, Saki ya no ve objetivos para seguir tocando el piano, ya que había olvidado por qué había empezado a hacerlo: el mero placer de la acción, y finalizó traduciéndose en sólo una manera de ganar dinero. Habiendo este objetivo deformado sido destruido, Saki no encuentra sentido a su vida y termina cortándose las venas.
Hay muchos temas más por ser desarrollados, además todo lo que conté no es la historia principal. No hablé de personajes centrales: ni de Manaka, ni de Nagi, ni de Tôka, ni de Boogiepop, ni de Manticore, ni de Echos, porque me pareció que los traumas de los adolescentes que son protagonistas de un sólo episodio son mucho más interesantes.
Les recomiendo altamente esta serie, es muy profunda, y en mi caso se convirtió en mi preferida. Eso sí: prepárense para una historia altamente retorcida.
Y finalmente agradezco muchísimo a Robert Stanton por crear un excelente análisis de la serie, de dónde saqué varias cosas (http://www.animeondvd.com/specials/articles/rsd001.php), y a "The Boogiepop Otaku Page" (http://www.boogiepop.studiokanzen.com) por aclararme muchísimas cosas en cuanto a cronología y personajes.

2

de
Noviembre

La religión y el budismo

Bueno, bueno, inauguro mi blog, no sé si lo usaré, pero me va a servir para expresarme mejor que con mi flog… que en realidad debería usar para postear fotos…

Muchos me han preguntado por qué no me confirmo. La respuesta que les doy es simplísima: Soy ateo/agnóstico. ¿Por qué les contesto así? La verdad es que no soy PARA NADA lo que se entiende generalmente por ateo, aunque realmente lo soy, más adelante lo sabrán.
Sí soy agnóstico, pero trato de evitar este término porque no mucha gente sabe lo que es. Ser agnóstico es ser una persona que cree que todo lo relacionado con lo divino está más allá de la lógica humana, y que no se puede determinar si Dios existe o no.

Daré la definición que da la Real Academia Española de ateo: "Que niega la existencia de Dios". Sí soy ateo, no creo en Dios. Sin embargo, sí creo en un "dios". Creo que hay algo que creó al mundo y que lo compone. En lo que no creo es en Dios como una persona omnipotente que premia al bueno y castiga al malo.
El otro día estaba hablando con Ariel (Gago) y (Florencia) Quiroga. Y a raíz de que yo dije "que no creo en Dios". Ariel me dio una definición de éste que me encantó. Dijo "Vos te podés dar cuenta, que se puede decir que Dios es una ‘energía’ que creó a todo, incluyéndonos, y como se cree que nosotros somos parte de esa energía que fue creada, se piensa que al morir, vamos a volver a formar parte de esa ‘energía’, y por lo tanto, nos vamos a sentir en un estado de bienestar". La verdad me quedé shockeado. Realmente me gustó esa descripción, y nunca la voy a olvidar. Ya sé que lo divino y todo esto es "ilógico" por decirlo de alguna manera, pero es una de las maneras más coherentes de expresar qué es lo que llamamos "Dios". Hubo otra cosa que dijo, que también fue bonísima. "La Biblia es una forma de explicar la creación del mundo y demás de una manera simple. La Iglesia es la que debería convertir esa fruta en jugo, pero no: la da así como está, y nos confunden más"
Aquí es cuando entra el budismo. Agostina (Ferrabone) escribió una frase en su flog, sin pensar para nada en el budismo, que me inspiró a hacer esto:

"[...]‘la vida es un examen muy largo’, una prueba a base de ciclos, ciclos que comienzan y terminan, pero si no los aprobás, repiten y repiten en vicios infinitos y por varias vidas hasta que aprendés y los superás, los comprendés y evolucionás y pasás a la siguiente prueba. Comienzan nuevos ciclos, más pruebas, no para llorar por las desgracias o para exaltarte por alegrías, sino para conservar la calma, la paciencia y el sentimiento de entender, para evolucionar y así romper la repetición de los ciclos."

Una definición de la vida MUY similar a la del budismo.

El budismo es una religión en la que no hay dioses. Bah, sí los hay, son los mismos del hinduismo, pero no tienen importancia, y se considera que ser humano es mejor que ser dios. Aclaro también que Buda no es un dios, es un profeta. A lo que voy es que el que importa es uno, y depende de uno tener un buen destino.
Para el budismo, la vida es sufrimiento. Sí, señores. Así lo dice la primera de las Cuatro Nobles Verdades. Esto es producido porque el hombre desconoce la naturaleza de la realidad, por ello sufre defectos, y éstos son justamente los que causan su sufrimiento. ¿Cuál es la manera de acabar este sufrimiento? El Camino de la Óctuple Senda, que nos conduce al Nirvana, un estado de éxtasis absoluto, más allá de nuestra lógica. Para los laicos les es imposible alcanzar este estado, por lo que se aspira a acumular buen karma para una reencarnación mejor en la que finalmente alcancemos el objetivo final.
El budismo da explicación también a que no existen placeres inmerecidos ni castigos injustificados, ya que a causa del karma, todo tiene una razón.

Para concluir, quiero decir que el budismo me parece una de las religiones más interesantes y "lógicas", aunque claro, la mente humana, a mi parecer, nunca entenderá que hay detrás de la creación, la vida, la muerte, y todo lo "sobrenatural".

PD: Me inspiré mucho, ¿no?

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